William Taylor fue un norteamericano de fe metodista nacido en Virginia el 2 de mayo de 1821, el que desde muy niño experimenta un gran apego a las tradiciones evangélicas. Ya contando con veinte años de edad, en 1841, se incorpora a la Conferencia de la Iglesia Metodista de Baltimore quien lo ordena al ministerio metodista y se dedica a la predicación del evangelio en California.

De ahí el apodo que recibió, con el tiempo, de «California Taylor». En 1846 fue ordenado diácono y al año siguiente era ya reconocido como anciano de la Iglesia Metodista. El 21 de octubre de 1846 contrajo matrimonio con Ann Kimerlin Isabelle.

 

Prontamente el ánimo espiritual de Taylor lo impulsa a radicalizar sus esfuerzos por predicar las buenas nuevas del evangelio y comienza sus viajes misioneros por muchos lugares del mundo como Asia, África y Oceanía, llegando por primera vez a Valparaíso en 1849, cuando navegaba como misionero metodista desde Baltimore a California vía Cabo de Hornos. Quizá esta primera visita hiciera que Taylor pusiera su vista sobre la costa sudamericana del Pacífico Sur vislumbrando que sería un territorio propicio para desarrollar su estrategia de misiones de sostén propio. Este sistema ideado en su corazón lo había adoptado del ejemplo del propio apóstol Pablo, el primero en trabajar en la obra misionera gracias a su propio trabajo de autosostenimiento.

 

Entre octubre de 1877 y marzo de 1878 Taylor realizó un viaje experimental desde el Callao hasta Concepción en Chile con el fin de enviar lo antes posible a sus misioneros. Pero la obra metodista en Chile se inició en 1878 cuando Taylor finalmente envió al país un equipo de misioneros que comenzarían la obra eclesial y educacional en Chile. Entre los metodistas más importantes e influyentes que llegaron al país se destacan Dr. Ira Haynes La Fetra y el mismísimo Willis Collins Hoover Kurk que llegara unos años más tarde.

 

Quienes lo conocieron lo describen como un ser imponente de 1,82 cm. de alto, y unos 93 kilos de peso. Este robusto hombre predicaba en las plaza del mercado de Georgetown. En 1896 este incansable misionero metodista fue relevado de su trabajo misionero y de sus actividades para la Conferencia General. Durante su trabajo alcanzó el honor del grado episcopal para Africa durante unos 12 años. Taylor falleció el 18 de mayo de 1902 a los 81 años de edad. Fue sepultado en el cementerio de Mountain View en California y hasta hoy es reconocido como uno de los ministros y misioneros más grandes en toda la historia metodista.