«FE EN ACCIÓN»

 

Pensamiento Para El Día

Puedo mostrar mi fe compartiendo lo que tengo con quienes sufren necesidad.

LEER Romanos 12:9 – 13

El que tiene dos camisas debe compartir con el que no tiene ninguna – les contestó Juan –, y el que tiene comida debe hacer lo mismo.

Lucas 3:11 (NVI)

Compartí la hora de almuerzo con mi amiga, las dos sentadas bajo un árbol. Al abrir nuestros almuerzos, pudimos ver a una niña de nuestra clase sentada a la sombra de otro árbol sin nada que comer. Nos levantamos y fuimos a compartir nuestros almuerzos con ella. Al día siguiente, observamos que, otra vez, no traía nada para almorzar. Al preguntarle por qué, nos respondió que su madre estaba enferma de tifoidea y no podía prepararle nada. Los días siguientes, mi amiga insistió en que compartiésemos nuestra comida.

La determinación de mi amiga para compartir su almuerzo me recordó a Jesús alimentado cinco mil personas, cuando bendijo los alimentos de un niño para poder alimentar a la multitud.  Cuando otros manifestaron sus dudas sobre si podrían dar de comer a todas esas personas, Andrés buscó entre la gente para ver qué comida había disponible. Ese día, pequeños actos marcaron una tremenda diferencia. De una forma similar, mi amiga vio una necesidad y actuó con compasión y amor.

En un mundo en el que los actos de amor no abundan, quienes siguen a Jesús están llamados a poner los intereses de otros por sobre los propios. La vida cristiana es una vida de fe y acciones. Si somos seguidores de Cristo, hemos de mostrar nuestra fe en acción alcanzando a quienes sufren necesidad.

Oración: Dios de amor, pedimos tu ayuda para estar atentos a quienes sufren opresión y son marginados en nuestra sociedad. Danos el amor y el valor para amarles como tú nos amas. Amén.

Sra. Navamani Peter (Karnataka, India)

Oremos: POR LOS NIÑOS Y NIÑAS QUE NO TIENEN QUÉ COMER

EN LA INCERTIDUMBRE

 

Pensamiento Para El Día

Cada día agradeceré la gracia de Dios.

LEER Romanos 5:1-6

Y esta esperanza no nos defrauda…

Romanos 5:5 (RVC)

 

Los Juegos Olímpicos de Tokio debían comenzar en el 2020, pero debido a la irrupción del COVID – 19, el gobierno japonés declaró el estado de emergencia y los juegos fueron pospuestos. De pronto quedamos cumpliendo una cuarentena en nuestros hogares. Durante ese tiempo, mi esposa embarazada fue hospitalizada por más de dos meses antes de dar a la luz. Estaban prohibidas las visitas.

Mientras tanto, nuestra hija y yo permanecimos en casa, donde ella participaba de un sistema de enseñanza remoto y ajeno. Y visto que su madre, quien mejor la entendía, estaba hospitalizada, le resultó todavía más difícil.

Al momento en que nuestra familia se enfrentaba a todo esto, yo seguí leyendo El Aposento Alto. El estudio de la palabra de Dios y la lectura del testimonio de creyentes que también descansaban en el Señor, me dieron esperanza. Entonces, cuando nació nuestra segunda hija, su pequeña vida profundizó mi esperanza. Con la pureza de su corazón, lloraba cuando tenía el estómago vacío. Y cuando estaba satisfecha, sonreía y se la veía en paz. Observando su confianza natural en nuestra provisión, comprendí que yo también podía, con confianza, expresar mis necesidades al Señor. Doy gracias a Dios por la gracia que me brindó en mi tiempo de necesidad.

Oración: Oh Señor, lleva a nuestras familias a estar unidas. Permite que estemos cerca de ti, a pesar de lo que nos ocurra. En el nombre de Jesús. Amén.

Sr. Kenichi Kurokawa (Tokio, Japón)

Oremos: POR LAS NUEVAS MADRES Y PADRES