LA VIÑA QUE DA FRUTO

 

Pensamiento Para El Día

Mi perspectiva es más amplia si dejo de lado mis planes y busco a Dios.

LEER Juan 15:1 – 9

Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.

Juan 15:5 (NVI)

Cuando nos fuimos a vivir al campo, mi esposo y yo deseábamos tener una viña para preparar pequeñas cantidades de vino. Consultamos a un enólogo local que nos recomendó algunas cepas adecuadas para ese clima. Plantamos la viña con mucho cuidado, armamos el riego por goteo, los espaldares y podamos las plantas. Trabajamos durante 5 años, pero sin resultados. Las uvas se formaban, pero luego se marchitaban bajo el calor del verano.

Al mismo tiempo, plantamos un par de arbustos de zarzamora. Estaban a gusto en aquel suelo, con el agua abundante de la viña y el clima. Poco tiempo después teníamos hileras de plantas de zarzamora muy productivas. Un verano, ¡llegamos a cosechar 200 recipientes de fruta!

Finalmente, decidimos dejar que fueran avanzando sobre el espacio de las vides.

Comprendí lo mucho que la vida se parece a nuestra viña. Hacemos planes y proyectamos un futuro, pero muchas veces encontramos a Dios donde no lo esperamos – en los arbustos de zarzamora. Si nos empecinamos en lo que hemos planeado, probablemente nos perderemos de las oportunidades que Dios nos ofrece.

Oración: Dios Creador, gracias por tu generosidad de dones. Ayúdanos a ver la guía de tu mano en nuestras vidas, de modo que sepamos que eres la vid verdadera y la fuente de toda vida. Amén.

Sra. Kathryn Jones Malone (Texas, EE. UU.)

Oremos. POR QUIENES CULTIVAN JARDINES

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